La democracia paritaria en América Latina: los casos de México y Nicaragua

Comisión Interamericana de Mujeres (CIM)
Washington
2016
 

La paridad constituye un principio convencional y constitucional, así como el máximo estándar para asegurar el derecho de las mujeres a ser electas en condiciones de igualdad con los hombres. A través de los hallazgos presentados en esta investigación se espera que se traduzcan en buenas prácticas y sirvan de referencia, tanto en América Latina como en otras regiones del mundo, para: legisladoras/es y actores políticos de los países, que tienen interés en impulsar la constitucionalización del principio de paridad; funcionarias/os de los mecanismos nacionales de la mujer, interesados en introducir estos debates en sus países; autoridades electorales cuya función es instrumentar políticas públicas de representación política paritaria; dirigencias de los partidos políticos, quienes tienen, entre otras, la misión de fortalecer la igualdad de género. 

 

Participación política de las mujeres en el Estado

Coordinadora de la Mujer, Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional).
La Paz
2015

El documento reflexiona sobre la presencia y participación de las mujeres en el Estado con el objetivo de analizar los procesos de avance y desafíos futuros en el ejercicio paritario de la participación política de las mujeres en el contexto boliviano, profundizando el conocimiento del estado de situación del ejercicio del derecho a la representación política de las mujeres y al ejercicio de la administración estatal en los diferentes órganos del Estado Plurinacional de Bolivia.

Detrás de los números: Las trayectorias de la Paridad y la Igualdad en un contexto patriarcal

Coordinadora de la Mujer.
La Paz
2015

Este trabajo pretende profundizar sobre los factores que operan en una dirección restrictiva para el efectivo ejercicio de los derechos políticos de las mujeres, para su empoderamiento, su agencia y su aporte en los asuntos públicos y de propuesta de proyectos de sociedad. Todo ello, en un contexto político que se presenta como favorable a la ampliación de esta participación con medidas afirmativas como la paridad y alternancia, normas contra el acoso y la violencia política hacia las mujeres y el aparentemente incuestionable, reconocimiento y aceptación de los derechos políticos de las mujeres por parte del Estado y la sociedad.