Democracia Paritaria y complementariedad entre mujeres y hombres IOC

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Democracia Intercultural y Paritaria

Una democracia que articula la interculturalidad y la paridad constituye una respuesta al sexismo y al racismo, que son expresiones estructurales de las relaciones de dominación patriarcal y colonial que han configurado una estructura jerárquica en la sociedad boliviana. Es una respuesta a los colectivos sociales subordinados en el sistema político en una perspectiva de construir una sociedad democrática.

La interculturalidad y la paridad redefinen la democracia y la política desde una nueva perspectiva de construcción de la igualdad como fundamento democrático básico y de un nuevo modelo de sociedad condensado en la Democracia Intercultural y Paritaria que tiende al perfeccionamiento de la democracia, al cuestionar la lógica unitaria y poner en la agenda democrática la necesidad de construir una nueva institucionalidad que represente la diversidad social y cultural, la igualdad política y reconozca nuevas formas de relación entre Estado y sociedad.

La Democracia Intercultural y Paritaria tiene como objetivo “La construcción de una fórmula política que dé cabida a todas las demandas de los sectores subordinados, entre ellos los raciales, los étnicos y los de género, y está atravesada por la reconsideración del actual papel del Estado y un cambio de mentalidad general de todos los sectores de la sociedades nacionales, respecto a la idea de democracia representativa y nación homogenizada.” (Campbell, 2002)

La diferencia sexual está construida siempre de muy diversas maneras, de tal manera que la eliminación de la subordinación tiene que ser planteada en forma específica dada la diversidad de mujeres con múltiples identidades y posiciones
 
 

El proyecto de igualdad política entre pueblos y culturas, y en este contexto, entre mujeres y hombres, promueve la ampliación y profundización de la democratización considerando la imbricación de las diversas relaciones de dominación que producen y reproducen múltiples desigualdades de carácter estructural como las de diversidad cultural, las género, clase; que a pesar de sus vertientes históricas de constitución, no pueden ser eliminadas sin comprender su profunda interrelación, interinfluencia…su imbricación.

La igualdad sustantiva entre pueblos y culturas, como entre las mujeres y los hombres; a través de la interculturalidad y la paridad constituyen las fuerzas claves de la democracia y su objetivo es lograr la igualdad en el poder, en la toma de decisiones, en los mecanismos de representación social y política para erradicar la exclusión estructural de indígenas originarios campesinos, de las mujeres, especialmente de las mujeres indígenas que históricamente fueron las que estuvieron sujetas a relaciones de opresión patriarcal/colonial. Implica la consolidación de la igualdad con la eliminación de todos los ámbitos de exclusión.

Resulta insuficiente si además de la desigualdad entre hombres y mujeres no se consideran las otras desigualdades- Al no tener un enfoque integral está presente el riesgo de disfrazarlas o invisibilizarlas, suponiendo que todas las mujeres tienen las mismas condiciones y los hombres los mismos privilegios. La paridad sin la interculturalidad puede reproducir desigualdades y exclusiones etno-raciales intragénero; y la plurinacionalidad e interculturalidad sin paridad pueden mantener intactas las estructuras patriarcales y las relaciones de dominio masculino y subordinación femenina cualquiera sea la pertenencia a una NPIOC o ser afroboliviano/a.

La paridad en las diferentes estructuras públicas puede modificar la cultura política de las relaciones de poder, revalorizar la complementariedad entre mujeres y hombres IOC desde la igualdad. En el marco de la democracia intercultural y paritaria que se postula como Estado Plurinacional y directriz de las políticas del OEP, se plantea un nuevo modelo de democracia que relaciona igualdad con complementariedad entre mujeres y hombres IOC, que se basa en la igualdad, en la necesidad de establecer una cadena de equivalencias entre las diferentes luchas democráticas, para crear una articulación equivalente entre las demandas de las mujeres, indígenas, originarias campesinas, trabajadoras, y otras, por lo que la articulación es fundamental entre distintos sujetos colectivos, que manteniendo sus identidades de clase, indígena, de raza, etc, tienen una identidad como mujeres, diversas de acuerdo a sus identidades y pertenencias, pero donde es necesario visibilizar que la “mujer” se construye en relaciones de subordinación determinadas por una distinción basada en la diferencia sexual que establece desigualdad entre hombres y mujeres.

La diferencia sexual está construida siempre de muy diversas maneras, de tal manera que la eliminación de la subordinación tiene que ser planteada en forma específica dada la diversidad de mujeres con múltiples identidades y posiciones para dar paso a discursos, relaciones y prácticas políticas igualitarias que reivindiquen el lugar legítimo de las mujeres, de las mujeres indígenas, originarias campesinas, de las afrobolivianas, y de los distintos colectivos subordinados en la construcción democrática plural que abarca la democracia representativa, la democracia directa y la democracia comunitaria con esta perspectiva de un nuevo modelo de democracia paritaria y de complementariedad entre hombres y mujeres IOC.