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LOP: TSE observa artículos modificados sobre régimen de género y violencia

En el ámbito de los derechos políticos de las mujeres, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) observó tres artículos del proyecto de Ley de Organizaciones Políticas (LOP) modificados por la Cámara de Diputados. Éstos están relacionados al régimen de género y la violencia política contra las mujeres.

Este jueves, la Sala Plena del TSE envío a la Cámara de Senadores una nota con las observaciones a 20 artículos y disposiciones transitorias del citado proyecto, después de haber analizado las modificaciones realizadas al mismo en la Cámara de Diputados. Entre dichas observaciones, tres conciernen –además de otros ámbitos- a la participación política de las mujeres.

Los artículos 17, 28 y 101, referidos al régimen de género, la nominación de candidaturas y las infracciones muy graves, respectivamente, se encuentran en el documento enviado por las autoridades electorales a los senadores para su consideración.

Respecto al primer artículo, en la propuesta del TSE se denomina “Régimen de género”, mientras que los legisladores lo modificaron por “Régimen de despatriarcalización”. En criterio del Órgano Electoral, “por un tema de conceptualización, se sugiere mantener el término ‘género’, toda vez que el mismo está orientado a generar igualdad de oportunidades y condiciones para la participación política de las mujeres, eliminando las desigualdades basadas en las relaciones de poder ejercidas sobre las mujeres en los diferentes espacios del sistema de representación política”.

Pero es el segundo y tercer artículo los que preocupan más al TSE en este ámbito, pues así lo dejó entrever la presidenta de la institución, Katia Uriona, durante un seminario internacional sobre la LOP realizado el 28 de agosto. En la oportunidad, la autoridad insistió en la necesidad de crear mecanismos para proteger a las mujeres en función pública, de las situaciones de acoso y violencia política que están poniendo en riesgo su permanencia en los cargos. 

En esta línea, en la nota enviada al Senado, los vocales apuntan que en el artículo 28 “se debería mantener el término “garantizar” cuando se trata de que las listas de candidaturas de las organizaciones políticas no incluyan a personas con reiteradas denuncias de acoso y violencia política, y no solamente “tomar en cuenta” este hecho para su consideración al momento de realizar las nominaciones, tal como fue modificado en Diputados.

Con respecto al artículo 101, los legisladores modificaron el inciso d) de la propuesta normativa, que en su versión original considera como infracción muy grave “ejercer violencia contra la mujer en cualquiera de sus formas, probada mediante sentencia penal ejecutoriada”. La versión de Diputados señala “ejercer violencia contra niñas niños, adolescentes mujeres, personas con discapacidad y adultos mayores en cualquiera de sus formas, probada mediante sentencia penal ejecutoriada”.

Al respecto, los vocales sugieren mantener “la redacción establecida en el inciso d) del Proyecto de Ley presentado por el Tribunal Supremo Electoral, toda vez que ésta se refiere a la violencia política contra la mujeres que pueda surgir al interior de la organización política y no en ámbitos externos”.

Para la presidenta del TSE, Katia Uriona, esta modificación revela un error de concepto. “Si bien la no violencia es un principio de la convivencia humana, del comportamiento social, lo que la ley plantea es regular la participación política de las mujeres como actoras políticas en un sistema en el que las relaciones de poder generan mecanismos de exclusión, de expulsión y de una agresión que se da en límites nunca antes vistos en el país, porque nunca antes las mujeres estaban en espacios de representación en condiciones de paridad”, dijo ante autoridades y expertos nacionales e internacionales que asistieron al citado evento.

De acuerdo con datos del Observatorio de Paridad Democrática, sólo en los primeros cuatro meses de este año se registraron 65 casos de acoso y violencia política contra mujeres en el país.

Para Uriona, uno de los principales desafíos de la democracia paritaria e intercultural, y que está plasmado en la LOP, es “cómo generar el ejercicio igualitario de los derechos y, al mismo tiempo, cómo superar las relaciones de poder que generan subordinación en el ámbito de la representación, la toma de decisiones y las condiciones que puedan o no tener las mujeres para ser constitutivas en su participación, en su agenda y en su interpelación del poder en las propias organizaciones políticas”.

Al respecto, la experta peruana Beatriz Llanos planteó que “no sólo hay que trabajar en las condiciones en las que las mujeres acceden al poder, sino en las que ejercitan ese poder”.//

 

 

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