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Pocas mujeres se animan a denunciar acoso político

(El Diario 01/10/2017). En 2015, tres de cada 10 mujeres candidatas a asambleístas departamentales sufrieron violencia y acoso político.

La mayoría de las mujeres involucradas en el ámbito político todavía tienen temor de realizar una denuncia por acoso político, mucho más si se trata de un integrante de su misma organización, según información de la Coordinadora de la Mujer.

“Estamos viendo que hay poca denuncia y esto es porque la situación de acoso y violencia política viene de su propio partido político, si fuera de un adversario es más fácil denunciar”, declaró a EL DIARIO la directora ejecutiva de la Coordinadora de la Mujer, Mónica Novillo Gonzales.

Según los datos del Mapa de las Mujeres en Política 2014 de la Unión Interparlamentaria y ONU Mujeres, después de más de 30 años de democracia, en Bolivia se registra un porcentaje alto de la participación femenina.

La Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) está compuesta por 49% de mujeres, es decir 82 en total, 67 en la cámara de Diputados y 15 en Senadores.

En anteriores meses, la ministra de Comunicación de Bolivia, Gisela López, resaltó en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York la mayor participación de las mujeres bolivianas en el ámbito de la política y en la lucha por la igualdad de derechos, señaló que Bolivia es el segundo país en el mundo con mayor participación de mujeres en política.

Si bien existe un importante número de participación y existen normas en Bolivia para garantizar una vida libre de violencia a las mujeres, todavía existen casos de acoso hacia el sector femenino.

Las mujeres que sufren violencia o acoso político no realizan su denuncia por miedo a represalias al interior de su mismo partido, en el caso de las mujeres que lograron algún cargo, ellas dejan el mismo para que un varón suplente asuma la titularidad.

La Coordinadora de la Mujer conoció casos de violencia y acoso político principalmente en las asambleas departamentales, en segundo lugar en la Asamblea Legislativa y tercer en los consejos municipales. Novillo prefirió evitar nombres de las víctimas.

“Lo estamos viendo no solamente en las asambleas departamentales, con quienes trabajamos directamente sino también en el marco de la asambleísta nacional (…) sufren esa presión”, dijo.

El acoso y la violencia es un tema transversal en el ejercicio de las mujeres, por lo cual, cuando una ocupa un puesto, luego no quiere retornar, son contadas las féminas que continúan.

CANDIDATAS

De acuerdo con un cuestionario elaborado por la Coordinadora de la Mujer en el 2015, el 35 por ciento de las candidatas a asambleístas departamentales informaron haber sido víctimas de acoso político. Un 29 por ciento fue víctima de violencia política.

El análisis indica que estas prácticas de acoso y violencia política hicieron que muchas mujeres electas deban abandonar el cargo, no quieran continuar en la actividad política, no tengan las condiciones mínimas para ejercer sus responsabilidades y se ponga en duda su credibilidad moral, técnica y política.

Asimismo, señala que la irrupción de las mujeres en la arena política, trajo consigo una reacción, el ejercicio de la violencia y el acoso político contra ellas. Según la entidad, este fenómeno no se da de manera aislada, sino que se presenta de manera sistemática, constante con el objetivo de su exclusión, desplazamiento o reemplazo como asambleístas por un hombre que tiene la condición de suplente.

También, el hecho objetivo se presenta cuando las mujeres son candidatas y autoridades titulares electas, habiendo desplazado a los hombres quienes asumen la condición de suplentes.

TRANSFORMACIÓN

Según la percepción de la Coordinadora de la Mujer, los menos democráticos en el tema de participación de la mujer son los mismos partidos políticos.

“Significa que internamente tienen una serie de debilidades que no son democráticas, si bien los partidos políticos son la organizaciones que nos permite, en el marco de la democracia representativa, acceder a puestos de decisión a ejercer el voto directo, son los intermediarios del acceso del ciudadano hacia el Estado es en las organizaciones políticas donde mayores debilidades y vacíos en términos democráticos”, añadió.

ALGUNAS MUJERES EN LA HISTORIA

- En 1969, Alcira Espinoza ocupó la cartera de Trabajo durante la presidente de Luis Adolfo Siles Salinas.

- En 1979, Lidia Gueiler Tejada fue la primera mujer que asumió el mandato del país.

- Soledad Chapetón, actual alcaldesa de la ciudad de El Alto. Es la única mujer a cargo de un municipio con más de un millón de habitantes.

- Francisca Remedios Loza Alvarado, más conocida como la comadre Remedios, fue la primera mujer de pollera que incursionó en la política logrando ser diputada por el departamento de La Paz en 1989.