Gobierno Autónomo Indígena Originario Campesino de Salinas
Entrevista a Sara Poma Huarachi Qulqi Kamachi
—Tejedoras. ¿Quién es Sara Poma? Por favor, cuéntenos brevemente acerca de usted, de su trayectoria personal, profesional y política.
—Sara Poma. Soy la Qulqi Kamachi del Gobierno Autónomo Indígena Originario Campesino de Salinas (Gaiocsa). Sinceramente, nunca pensé ocupar este cargo porque no soy profesional, desde muy niña me dediqué a la agricultura y la ganadería, también eduqué a mis hijos en el campo cultivando y cosechando. Siempre fui inquieta y me gustaba participar en las actividades y reuniones de mi comunidad, de mi pueblo. En un Tantachawi2 me eligieron y a un compañero más para que vayamos como representantes en la elección de la OTB de Yaretani y fuimos ganadores con el hermano Eloy Natzon, para luego ir a representar a la capital en un Jach’a Tantachawi, (donde) se elige quien será la representante del Gaiocsa; ganamos con un 55 %. Para mí fue sorprendente porque pensaba que solo íbamos a llegar hasta la capital; pero llegamos hasta el gobierno indígena.
El muyu es conformado por nueve OTB y en nuestro estatuto indica que se tiene que hacer por turno, según la población. Ucumasi tiene la mayor población, le sigue Yaretani, depende mucho de la población que se tiene.
—¿Qué le motivó a participar en política?
—Mi papá fue Subalcalde y eso me motivó, considero que es una herencia que me dejó mi padre porque desde niña le apoyaba, eso me motivó a seguir esos pasos. Desde colegio me gustaba estar en el centro de estudiantes, me interesaba mucho participar en todas las actividades, desde niña me gustaba ser un líder o lideresa, proponer ideas constructivas.
—¿Cuál fue su trayectoria para obtener el cargo que actualmente ocupa?
—En un Tantachawi se conversó para que mi persona pueda representarlos; pero había ocho candidatos para obtener este cargo en mi OTB; sin embargo, los otros hermanos ya tenían experiencia de haber trabajado en el municipio como concejales, como técnicos. En esa reunión dijeron que hay que promocionar gente joven, que lideren. Se debe promocionar gente joven para representar a la comunidad, OTB. Antes de postularme a este cargo fui autoridad comunal, al interior de las organizaciones yo siempre lideraba.
—¿Su familia (pareja, hijos, madre, padre, entre otros) le apoyó para postular y asumir el cargo?
—El apoyo de mi familia fue fundamental, mi esposo y mis hijos me apoyaban, incluso recibí el apoyo de mis suegros, recuerdo que les decía: “Papi, me gusta estar liderando en la comunidad”; en un principio yo pensaba que mi esposo no iba aceptar y les decía a mis suegros que le hablen, que yo quería ser alguien en la vida. A un principio ellos se sorprendieron al saber que sería la autoridad de la provincia. Cuando asumí el cargo mis suegros me decían que se turnarían para ver a mis hijos: “Una semana ellos y otra semana tus padres”, esto para que mi esposo esté a mi lado apoyándome. Es más, cuando cobré mi primer sueldo mis hijos no creían, me decían: “Mami, ¿es verdad que te están pagando un sueldo?”.
Mi esposo me acompañó el día de mi posesión porque la costumbre que tenemos es que el bastón de mando no puede agarrar una mujer, es una costumbre ancestral; el bastón sí o sí tiene que agarrar un hombre, pareciera que hemos asumido el mandato los dos, mi esposo siempre me acompaña en las diferentes actividades que tengo como autoridad. Mi familia sabe que tengo una responsabilidad muy grande.
—¿Qué expectativas tenía cuando fue elegida para el cargo que ocupa?
—Es una responsabilidad muy grande, tenía muchas expectativas porque ya no es como antes que solo estaba como representante de una organización, tenía que manejar nueve OTB, que es alrededor de 300 autoridades comunales. En un Jach’a Tantachawi tenía que estar en frente de estas autoridades informando cómo se van a llevar adelante los proyectos, la gestión para cubrir las necesidades de las comunidades, es una responsabilidad porque hay que cumplir con los requerimientos de la población.
—¿Actualmente se cumplen esas expectativas y objetivos?
—Mi objetivo principal era tener un camino porque es integración, progreso; gracias al camino podemos trasladarnos y sacar nuestros productos. Por otra parte, en las unidades educativas es primordial contar con ambientes adecuados para que los niños y jóvenes tengan buenas condiciones para estudiar. Por ejemplo, cuando yo era niña mi escuelita era muy precaria y por eso me enfoqué en mejorar la infraestructura de las unidades educativas.
—Durante su experiencia como lideresa, dirigente y autoridad, ¿cuáles f ueron los logros más importantes que su persona impulsó para el pueblo y la organización que representa?
—El logro más importante que se gestionó con el nivel central es que se habló con el hermano Presidente para hacer el recapamiento del camino, lo que nos permite sacar nuestros productos, además que se atiende a la comunidad con la dotación de alimento para la ganadería (forraje para mantener a los animales) y por otra parte la agricultura. En el área rural no contamos con alcantarillado ni agua potable; pero hemos hecho gestión. Al momento estamos en la etapa de hacer una licitación para que la empresa que se adjudique realice el trabajo y así tener agua potable y alcantarillado, es un sueño anhelado.
—¿Su organización le otorgó apoyo pleno para lograr los objetivos que se había trazado?
—Es lamentable que algunas autoridades solo perjudican porque a los hombres no les gusta que una mujer esté a la cabeza, por ejemplo, el año pasado había proyectos a los que se debería dar continuidad y ejecutar; pero los colegas concejales no tienen la predisposición de dar continuidad a los proyectos que tenían un avance para que la comunidad sobresalga. El año pasado los concejales no querían aprobar el Plan Operativo Anual (POA) reformulado y esto de gran manera perjudica el desarrollo de la comunidad. Con estas actitudes de nuestros colegas se ve claramente que aún persiste el machismo.
—¿Recibió algún tipo de presión, hostigamiento, amenaza u otro tipo de agresión?
—Sí, el año pasado las amenazas eran constantes, querían que yo acepte lo que los técnicos decidían y que yo solamente firme el contrato; pero yo me puse fuerte y dije que no me van a obligar. Por otra parte, también elegí a la gente que me iba a acompañar en mi gestión. Este año tuve el problema de las regalías mineras, porque de las nueve OTB no todas tienen la riqueza natural.
Una OTB tiene los minerales que ya fueron explotados, esas regalías las ejecutaron en un proyecto que va en bien de todo el Gaiocsa y nuestros hermanos dicen: “Nosotros nos tenemos que basar en nuestras normas y procedimientos propios”; pero a nivel del Estado no tenemos una ley que diga eso, por tanto, tenemos que respetar las normas y leyes nacionales. Por presión de la OTB, de los mineros, en una reunión nos encerraron en una oficina hasta que firmemos una resolución que ellos sacaron y al mismo tiempo un compromiso de que yo, sí o sí, debería llevar un recurso a esa OTB que corresponde. Pero yo me basé en las normas vigentes y con eso pude parar, fui presionada y en un Tantachawi hubo peleas entre autoridades originarias.
—¿Qué leyes y medidas administrativas conoce contra el acoso y violencia política hacia las mujeres?
—No debemos aceptar la violencia, como autoridad hay una responsabilidad. El año 2023 presentamos una denuncia ante el Defensor del Pueblo de Oruro porque querían hacerme firmar contratos a la fuerza; pero no aceptaron mi denuncia. Hice el seguimiento y me dijeron que van a notificar, que se les va a indicar que no hagan esta violencia contra la mujer, que van a hacer prevalecer mis derechos como mujer y autoridad; pero al final quedó en nada.
—¿A través de qué medio se informó sobre las leyes y medidas administrativas contra el acoso y violencia política hacia la mujer?
—A través de socializaciones contra el acoso y la violencia política, ahí aprendimos que las mujeres no podemos ser maltratadas, por eso hice esta denuncia ante el Defensor del Pueblo; pero lamentablemente no me ayudaron, lo retardaron. Cuando ya terminó su gestión de esas autoridades recién me llamaron diciendo que ya les notificaron para hacer la conciliación. Esta socialización de la normativa fue en la Gobernación, a través del Servicio Legal Integral Municipal (SLIM).
—¿Al interior de su organización existe algún mecanismo de prevención o atención para casos de acoso y violencia política?
—No, solo el SLIM nos indica que no se debe ejercer la violencia, ya que ésta puede ser penalizada.
—¿Vio o le comentaron que hostigaron o forzaron a que una autoridad mujer cambie de opinión a la hora de tomar determinada decisión?
—No tengo conocimiento de alguna presión que hubieran tenido nuestras hermanas, pero viví en carne propia la presión y el hostigamiento que hicieron. Hay una hermana asambleísta que fue elegida en el chacha-warmi5, es decir, una titular y un suplente; pero hicieron un acuerdo para que (ella) asuma la mitad del mandato y que el suplente la otra mitad, aquí se hacen actas de conformidad, acuerdos que se tienen que respetar y le hemos indicado a la hermana que tiene que respetar ese acuerdo, ella es de la OTB Aroma. Esta situación la tomó como una presión nuestra para hacerle dejar el cargo; pero no es así, solo se tienen que respetar los acuerdos existentes porque en su momento ella aceptó el acuerdo y dijo que iba a renunciar para que asuma el suplente.
—¿Conoce o sabe sobre malas prácticas en la política o acciones negativas como presiones psicológicas, conductas agresivas o acoso sexual? ¿Hay algún caso al que quiera referirse?
—Sí, hay presión y acoso injustamente, por ejemplo, cuando se les dice a los hermanos que las cosas no pueden ir de alguna manera, ya te faltan el respeto y después de eso ya te vienen con filmadoras, grabadoras, es como si hubiera hecho algo malo.
—Cuando una mujer tiene que votar o resolver demandas de su pueblo, municipio, departamento u organización, ¿qué prevalece más, la disposición de la organización política, la opinión de los hombres o cada quien decide cómo votar?
—Cada quien decide cómo votar, aunque es un dicho nomás el chacha-warmi, donde debería haber respeto entre hombres y mujeres, aquí no quieren respetar las decisiones de las mujeres por más autoridad que seamos.
—Cuando en su organización hay reclamos por malversación de fondos, actos de corrupción u otros, ¿su opinión es tomada en cuenta?
—En realidad no mucho, porque cuando se hace una denuncia tiene que pasar sí o sí por el Consejo6, inmediatamente tiene que tener conocimiento, por ejemplo, el año pasado hemos peleado para hacer la denuncia porque había malversación de fondos, hemos indicado que se haga la denuncia correspondiente; pero ellos no querían aceptar, dicen que somos gobierno indígena y que tenemos que actuar de acuerdo a nuestras normas. Aunque nosotros lo realizamos como parte ejecutiva, no quieren tomar en cuenta la opinión de una autoridad porque dicen que no puede ser la decisión de una sola persona.
—Desde su experiencia, ¿qué cosas positivas puede destacar sobre el ejercicio de los derechos políticos de las mujeres?
—Si bien la mujer tiene los mismos derechos que el hombre, en nuestro pueblo más se basan en las costumbres. Los varones no aceptan que las mujeres también podemos ejercer un cargo en el cual tengamos que tomar decisiones por el bienestar de la población. Pero hoy en día las mujeres estamos demostrando que sí estamos preparadas para asumir responsabilidades por el bienestar de la población.
—Ante los problemas que comenta, ¿cuáles serían las medidas que debe tomar el gobierno local, departamental, nacional o autónomo indígena originario campesino?
—Como gobierno indígena originario y como está establecido en nuestro estatuto, nosotros tenemos que hacer prevalecer nuestros usos y costumbres, nuestras decisiones propias; pero hasta el momento no hay una ley nacional que nos respalde como autoridades. El nivel central debería tomarnos en cuenta para que las Naciones y Pueblos Indígena Originario Campesinos tengamos nuestras propias leyes de cómo nos vamos a manejar y para que las normas que se tiene en favor de la mujer se cumplan.
—¿Qué medidas concretas se puede impulsar para que las mujeres ejerzan su derecho a la participación de manera paritaria, sin los obstáculos que usted señala?
—Pedimos a la Ministra de la Presidencia que haga prevalecer los derechos de las mujeres que ejercemos la política. Por otra parte, que impulsen a las mujeres que no tenemos profesión para superarnos, que nos otorguen tal vez una beca para continuar estudiando y lograr una profesión, que nos capaciten en temas de liderazgo y en los vinculados a derechos humanos. Yo fui humillada por el solo hecho de no tener una profesión, me dijeron que no puedo tener el cargo que ejerzo actualmente porque no soy profesional. Hay muchas mujeres que viven en el campo, pero tienen ese espíritu de superación para un día llegar a ser alguien en esta vida, poseen esas ganas de ser lideresas, pienso que no hay edad para seguir estudiando. Luego de terminar mi gestión me gustaría estudiar, tener una profesión y ser un ejemplo de superación para mis hijos.
—En su criterio, ¿cómo avanza la implementación de leyes, políticas y todo lo relacionado con la participación paritaria?
—El avance es a paso lento y no muy significativo. Años atrás era solamente el hombre quien tenía que decidir, pero ahora con el gobierno indígena decimos que tiene que ser chacha-warmi.
—En su criterio, ¿cómo avanza la implementación de leyes, políticas y todo lo relacionado con la lucha contra el acoso y la violencia política?
—El avance es lento, vemos que a nivel nacional hay feminicidios, discriminación hacia la mujer. Las hermanas autoridades son presionadas, no quieren aceptar las decisiones que tomamos como autoridades que somos. No se ve el respeto a las políticas que adopta el gobierno en favor de las mujeres políticas.
—Desde su percepción, ¿qué logros o experiencias positivas tiene la participación de la mujer en política?
—Las mujeres tenemos ideas constructivas, por ejemplo, somos madres y cada una piensa en los hijos para que tengan algo, con ese pensamiento participamos para que nuestras ideas se respeten. Nosotras vemos y sentimos las necesidades que hay en las comunidades, por eso pedimos que seamos tomadas en cuenta, porque las comunidades rurales siempre están olvidadas.
—¿Qué logros o experiencias positivas conoce gracias a la aplicación de leyes y medidas administrativas contra el acoso y violencia política hacia las mujeres?
—No conozco mucho de la Ley Contra el Acoso y Violencia Política hacia las Mujeres. Por la experiencia que tuve, quise hacer prevalecer mis derechos como mujer; pero muchas veces las instituciones no nos ayudan y nos sentimos solas, porque no se respetan nuestros derechos. La ley está ahí; pero las mismas autoridades hacen caso omiso a esta normativa.
—¿Los horarios de reuniones o actividades políticas como ser viajes a otros departamentos, inauguraciones, eventos festivos, ceremonias en comunidades son adecuados para usted o podrían ser de otra forma?
—Cuando eres autoridad no hay otra que tener que aceptar, muchas veces en sábados y domingos hay actividades que se requiere de nuestra presencia. Cuando hay que entregar obras y proyectos hay que estar presentes, sin importar el día y la hora.
—¿Conoce alguna pareja que haya tenido conflictos familiares o una separación porque la mujer participa en política?
—No, no tengo conocimiento; pero sí hay hermanas que tienen algunos problemas porque dedican mucho tiempo a su trabajo y tienen que estar fuera de su hogar incluso en sábados, domingos y feriados.
—¿Le gustaría seguir una carrera política? ¿Qué cargo quisiera asumir? ¿Contaría con el apoyo de sus familiares? —Me gustaría seguir una carrera política. Primeramente, me gustaría ser abogada de profesión, optar por una diputación, ser autoridad a nivel nacional, ser Ministra o Viceministra, ese es el sueño más grande que tengo.
